Mi corazón experimenta algo nuevo,
destrozado por su propia inestabilidad,
alentado por su propia esperanza.
No respiro bien.
Lloro porque simplemente no he sabido enfrentar
esos demonios y fantasmas que he dejado atrás,
porque no he sabido curar el dolor que he causado.
Puedo analizar mejor.
Comienza algo nuevo, algo que en estas líneas no definiré...
Una sinfonía empezó a acariciarme,
me dejé llevar por ella, lo agradezco.
El sentir está estremecido.
Doy comienzo a algo que me permitirá
alcanzar lo no pensado,
sin límite alguno.
Hoy el ser cae en ti, entregándose al Todo, por tanto yacerá en ese caos que tanto ama.