-Acercamiento de la apreciación de una vida a su entorno-.
Escritos por Daniel Bustamante Castaño.
Escritura Experimental.
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domingo, 13 de octubre de 2013

Al miedo extinguir

Quisiera abandonarme en lo que no conozco
dejarme junto a mi rostro reposar en el no futuro, -incierto-
Que el viento me acaricie
y quizá comprender la brisa.

Volar
Volar

Quisiera dejar de trascender en la nada
sin rumbo alguno ni dirección que guíe el paso, -acostumbrado-
Que el temor desaparezca
y quizá comprender la sonrisa del sol.

Deseo al miedo extinguir

Quisiera volar y sentir otro aleteo revoloteando
buscando mi sonrisa y yo permitirla, -expectante-
Que en el humo se disipe el dolor
y quizá pueda ver el rostro ajeno.

domingo, 6 de octubre de 2013

El miedo

Estático
La mente dispersa

El grito del pájaro enjaulado
sale a través de los ojos 
de quien lo posee,
en quien vive

El hábito se ha hecho al vuelo
el vuelo se ha comprendido por la cotidianidad
Las intenciones se alojan en el aire,
ahoga la realidad
El aleteo parece no existir

En débiles intentos
trata él de volar
trata él de escapar
trata él de entender

Estático
La palabra muda

El sinsentido cotidiano
entierra el deseo
y apaga el fuego
El pájaro se extingue

El miedo, el miedo
el pájaro decide cerrar sus ojos
a su pasado, a su presente
ahoga el futuro
El aleteo parece no quererse dejar existir

En noches lejanas
volará
escapará
entenderá

Estático
La flama titila

miércoles, 2 de octubre de 2013

Del otro y de mí

En las palabras que no son dichas
es donde se encuentra mi rostro
y junto a él,
el otro que aún no tiene forma.

Es el rostro del otro
empalidecido por la poca certeza,
alojada en las palabras que no son dichas
y con éstas
incertidumbres,
incertidumbres.

No ofrezco certeza ni doy forma
a lo que hoy dejé en el día
y a lo que mañana en la noche
ya no volveré a encontrar...
La metamorfosis de la vida
ahoga cada ilusión
y le permite a otras más
brotar
y vivirse
y marchitarse.

En las palabras que no son dichas
es donde he alojado mi boca
que no me pronuncia;
es el laso, es el ala.

Es el rostro del otro
perdido entre el sí y entre el no,
el que divaga en busca del hilo de mi voz
y con éste
incertidumbres,
mis incertidumbres.