¿Qué hay en tu mente que no te permite hablarme?
¿Qué hay en tu cabeza que te hace cohibir en el actuar?
¿Qué hay en tu mente que te llena de miedos?
¿Qué hay en tu cabeza que no te deja realizar como quisieras?
¿Qué te pasa cuando me tienes en frente?
¿Qué es lo que verdaderamente ronda en tu consciente, ansioso por salir?
¿Que te pasa que cuando me hablas no puedes ni mirarme a los ojos?
¿Qué es lo que realmente quisieras hacer con tu vida y con la mía?
Te miro y noto mis decepciones internas.
Te miro y me doy cuenta, que como yo, quieres pero no puedes vivir.
Te miro y no noto libertad ni satisfacción.
Te miro y no me doy cuenta de que estés cumpliendo con tu tarea como ser.
Me hablas y únicamente murmuras.
Te hablo y sólo quiero murmurar también.
Me miras y me bajas la mirada.
Te miro y no tengo otro remedio que proceder como tú.
Hay demasiados juicios externos que no nos permiten estar juntos,
hay tantas cosas que podríamos alcanzar.
Hay demasiadas tentaciones a lo netamente vanal,
hay frustraciones que lamentablemente, sólo intervienes en el mundo por ellas.
¿Qué es lo que quieres?
Estoy plácido esperando tu decisión.
¿Qué es lo que buscas?
Es un deleite verte sentir.
Hombre de miedos al igual que yo,
te escribo y juro que ni tú te percatas de que lo hago.
Hombre de deseos, justo como yo,
ando impaciente a que te decidas a murmurar en mis labios, esas palabras tan anheladas.
Expresas dentro de tu boca, hablas para ti.
Murmuras, murmuras, murmuras y yo trato de comprender.
Expresas para tus adentros, hablas para ti.
Murmuras, murmuras, murmuras y yo, encantado estoy.
Tú, ser mundano y de realidades corporales,
¿qué significativo me llegarías a ofrecer?
Tú, humano de resultados no provistos a mis ojos,
¿qué universo es el que quieres habitar?
¿Qué pretendes con el actuar de tu vida?
¿Qué sugieres que hagamos en la existencia?
¿Qué pretendes, acerca de qué camino tomar?
¿Qué sugieres? ¿la cordura y el amor? o ¿la locura y la pasión?