He hecho cosas en el pasado.
He hecho daño,
he brindado felicidad.
A medida de mi caminar,
he aprendido que los Seres Humanos
llegan y se van.
Pero,
¿cuánta felicidad se alberga
al saber que hubo personajes
simpáticos, alegres y sabios;
que dejaron gratas enseñanzas en mi vida?
Hay sufrimiento.
¿Por qué he de negarlo?
Pero el Universo se compone siempre de
un blanco y un negro;
mi trayectoria se ha formado, se forma y se formará
en los matices que el camino me ofrece.
Miro en retrospectiva
y hay complacencia en lo que diviso,
me gusta.
Miro el ahora
y la sorpresa ha llegado a mi ser,
me encanta.
Ha llegado una nueva esperanza,
ha llegado a cambiar.
Analizo y entiendo que
las confabulaciones del Existir,
son dadas para el desarrollo íntegro.
Que en demasiadas ocasiones,
no se entienden
ni sucesos, ni decisiones.
Pero,
¿quién se es para juzgar el fluctuar de la Vida?
Por el momento,
me quedo espectante,
quedo a la deriva de este mundo
Un mundo supernatural,
bello,
tranquilo.
Apaciguo mi ser y lo dejo respirando.
Se queda ahí,
quieto,
estático.
Pensando y razonando
esperanzas, risas y miradas.