A D. Calle.
Somos partículas en el aire
donde la metáfora es sueño
y la realidad podría ser inexistente.
Flotamos todos en la vida
y aparecen los momentos de lucidez terrenal
y aparecemos en los caminos imaginarios y deseados
de la alteridad.
El otro puede cautivar
y cuando se cautiva entre dos pares de ojos,
como galaxias concibiendo universo,
no se puede pisar
/como en el pasado se pisó.
Se conoce ahora un destello más fuerte de luz.
Y se conocerá un destello aún más fuerte de luz.
Aquí,
o donde quiera que hayan sido
/las palabras dichas,
junto con las partículas terrenales que las pronunciaron,
volarán a donde quienes fueron, son y serán
testigos de momentos,
vida
y tiempo:
La luna
y el infinito.
Y trascenderemos todos
/en el Todo que es.