El tiempo ha juntado los recuerdos
de aquél con quien alguna vez sonreí.
Siento lastimarme
al traer hoy su rostro a mi mente
impávida.
Camino
y junto a mí sólo habita la búsqueda
de la gracia y de la lágrima
que aún no he podido develar
de mis sentimientos más profundos.
Él
lejos existe de mí,
convive con lo que fui
más hoy no soy.
Camino
y la vida se ha tornado compleja.
Ahora es difícil comprender, es difícil aceptar
que los años marcan líneas en el semblante...
que los años marcan líneas en el corazón.
El tiempo pone el presente en mis manos
y hoy el sentimiento que fue se desprende,
siento que vuela
junto con su recuerdo en el aire
blanco.