en el letargo
permanece
pequeño
como el ave que acaba de nacer
viendo oscuro el vuelo
y sin ánimo de emprenderlo
sin ver
permanece
pequeño
crece y continúa diminuto
frente a sus ojos
a la mirada del otro
a la deriva
permanece
pequeño
y no comprende su estadía
ni el alcance
del sol
indeciso
permanece