pero representan círculos del ser sumamente íntimos.
Hay deseos y consideraciones con uno, con los demás,
que es mejor que se queden en la mente de quien lo escribió,
en la mente de a los que fue dirigido.
No pido comprensión frente al fuego que arde
con pasión, rabia, amor y furia
en las oscuridades recónditas de mi ser;
pido simplemente consideración de la Vida, de ese hermoso ente,
de ese hermoso Todo,
que lleguen situaciones estremecedoras,
esas, que me hacen llorar, llorar de mil y un maneras inimaginables;
que lleguen personas estimulantemente cautivadoras,
aportantes de caos a mis segundos existenciales;
irradiantes de alegrías y conjeturas.
con pasión, rabia, amor y furia
en las oscuridades recónditas de mi ser;
pido simplemente consideración de la Vida, de ese hermoso ente,
de ese hermoso Todo,
que lleguen situaciones estremecedoras,
esas, que me hacen llorar, llorar de mil y un maneras inimaginables;
que lleguen personas estimulantemente cautivadoras,
aportantes de caos a mis segundos existenciales;
irradiantes de alegrías y conjeturas.
Escribo, porque a nadie le revelo mis verdaderos estados,
incluso si me lees no los sabrás,
incluso si me escuchas no los sabrás;
no conocerás lo que realmente habita en el espíritu ajeno,
no sentirás las heridas del corazón de la alteridad.
Cuando te leo, cuando leo, busco comprender lo que tiraste al viento,
trato de interpretar lo que a sesgados rasgos se quiso mostrar.
trato de interpretar lo que a sesgados rasgos se quiso mostrar.
Paro, insistiendo al Todo que exorbite de sentimientos a esta humanidad,
esta humanidad decadente y sumida en la desgracia;
esta humanidad con llamas latentes que incendian su alrededor
tal cual fénix buscando el comienzo de nuevo.
Hoy escribo, melancólico y con una tristeza nunca antes sentida,
nunca antes vivenciada. Un profundo desamor,
queriendo decirte qué siento,
pero cautelosamente reservándome el derecho al silencio.