y el calor demora poco en desaparecer.
El ambiente gélido empieza a abrazar los cuerpos,
invade las mentes, hace sentir.
Son gotas que caen, que hacen esconder intenciones,
es inofensivo su actuar, es perfecto.
Fluidez, compasión y frescura,
ingredientes innatos en su deslizar.
Mi concepción, amplia es, desafiante,
sensaciones hasta en mis huesos hay.
Aparece un momento y pueden llevarse a su gusto el destino,
pueden proporcionar mil veces un exhalar.
De mi ser a su actuar, hay agradecimiento,
hay inspiraciones y amor.
Estruendos son sus toques armónicos,
una tal orquesta llegaron a ilusionar.
Capaz son de detener el tiempo, de paralizar el volar,
de hacer caer en cuenta de la respiración.
Pueden dar placer, excitación y orgasmos
y lo único que realizan es su clara misión.
Los prefiero, los escojo firmemente
dentro de los cuatro espíritus en los que se llegan a manifestar.
Manifiestos que no son mundiales,
manifiestos que son esporádicos y sublimes.
Marcan vidas, deciden fines;
otorgan cien sonrisas dentro de cuestiones universales.
Apretujados, estrechos; líquidamente atraviesan su decisión
y sin cobardías no compasiones, tocan la tierra y los mares.
Hacen ustedes su única función, su mágica canción,
su encantadora entonación... y observamos.
Estáticas, permanecen almas por montones junto a la mía,
sonriendo a su caer, viendo su vida llegar al fin y renacer.