Que de tu boca salga la palabra sincera.
Que de tu mirada salga la blanca aurora.
Que de tu toque se desprenda la firme noche.
Que de tu esencia, salga el animal enjaulado.
¿Falto de gracia?
Con ésta en tus ojos,
en el hilo de voz,
en tu cuerpo que se marchita,
con los años,
con el deseo.
Que tu palabra salga con tu fuego.
Que tu mirada no perdone ofensa.
Que tu toque banal, banal continúe.
Que tu esencia calcine lo mínimo.
El cuerpo ha nacido de nuevo.